jueves, 26 de septiembre de 2013

18:59:00
MÉRIDA, Yucatán, 26 de septiembre.- El segundo hijo del Dr. Conrado Menéndez Mena que llegó a la edad adulta fue Hernán Herberto Rodolfo Menéndez Díaz, mejor conocido como Rodolfo, quien nació el 3 de julio de 1916.

Acta de nacimiento de Rodolfo Menéndez Díaz

Rodolfo estudió medicina. El 1 de diciembre de 1940 fue contratado por Servicios Sociales, S. de R.L., y comisionado como médico del Ingenio Catmís, en el municipio de Tzucacab, donde murió del corazón el 2 de marzo de 1941.

Esquela publicada por Servicios Sociales S. de R.L.

Acta de defunción del Dr. Menéndez Díaz.

Antes de recibir el aviso de la muerte de Rodolfo, su madre, Estela Díaz Acosta, sintió que le había pasado una desgracia a su hijo y salió a la iglesia a rezar por él.

Sus padres, entristecidos por la muerte del joven médico, recibieron una sorpresa: Se presentó a la casa familiar de la 60 (No. 559) la joven Raquel Maza, quien manifestó estar embarazada del joven malogrado.

Posteriormente, el Dr. Conrado Menéndez Mena fue enterrado en la misma tumba donde se encuentra su hijo Rodolfo.

El Dr. Menéndez Mena le dijo a la muchacha que regresara a verlo cuando hubiera nacido el bebé, y así fue. Raquel regresó con su pequeña hija, Silvia, que traía la marca de los rasgos de su padre: Ojos azules y un leve prognatismo.

Entonces, el Dr. tomó la decisión de adoptar a la bebé, quien fue registrada como Silvia Eugenia Menéndez Díaz con fecha de nacimiento del 19 de junio de 1942; esto produce un desfase: su padre biológico murió un año y tres meses antes de la fecha que indica el acta, lo cual se explica por el lapso en que el doctor Menéndez tomó la decisión de adoptar a la pequeña Silvia Eugenia.

Melba Menéndez Díaz, Estela Díaz Acosta viuda de Menéndez y Silvia Menéndez Díaz.

Silvia Eugenia estudió para maestra, noble labor a la que dedicó su vida, y contrajo nupcias con el telegrafista militar José Eduardo Rosado Escobar, originario de Progreso. Ambos tuvieron una hija, llamada Estela Rosado Menéndez, quien continuó la vocación magisterial de su señora madre.

Silvia murió el 10 de mayo de 1997 en circunstancias simbólicas: estaba dando el discurso de despedida de jubilación del magisterio.

Su esposo, José Eduardo Rosado Escobar falleció el 16 de septiembre de 2010.