sábado, 24 de agosto de 2013

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TRÍPOLI, Líbano, 23 de agosto.- Más de 40 personas han muerto y varios centenares han resultado heridas en sendas explosiones producidas a mediodía junto a dos mezquitas de Trípoli, según la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN). Son los dos mayores atentados registrados en esta ciudad tras el fin de la guerra civil en el Líbano.
Un hombre pregunta por qué. (Reuters)(clic a las imágenes)

La mezquita de Al Taqwa, donde perecieron 14 personas, y la mezquita de As Salam en la misma ciudad, sufrieron dos explosiones probablemente coordinadas, ya que se dieron con escasos minutos de diferencia.

Los heridos, que participaban en el rezo del viernes, fueron trasladados a los hospitales de Nini, Islámico y Haykaliya de la ciudad, la más importante del norte del Líbano y de mayoría suní.

Dos explosiones afuera de dos mezquitas en la norteña ciudad libanesa de Trípoli causaron el viernes al menos 42 muertos y cientos de heridos, intensificando una lucha sectaria que se extendió desde la guerra civil en la vecina Siria. En la foto de AFP, un hombre carga el cadáver carbonizado de una víctima.
Después de los atentados, centenares de personas encolerizadas se congregaron cerca de la mezquita de Al Taqwa para protestar contra la violencia. Entre los gritos que se escuchaban se podrían apreciar mensajes hostiles al grupo Hizbulá chií y al régimen de Bashar al Assad.

Se teme que haya represalias a los atentados y que se desate el caos y la violencia.

Un país sin gobierno

El ataque se produce una semana después de que un coche bomba matase a 24 personas en Beirut, a 70 km de Trípoli.

Además, unas horas antes del doble atentado, Israel lanzó un ataque aéreo en el sur del Líbano en represalia por un ataque con cohetes contra su territorio el día anterior, reivindicado por un grupo vinculado a Al Qaeda.

La violencia se enmarca en la circunstancia de un país que no tiene gobierno desde hace cinco meses debido a las divisiones relacionadas con la guerra en Siria.

Las explosiones, aparentemente coordinadas, las mayores y más mortales en Trípoli desde el fin de la guerra civil en Líbano, ocurrieron mientras terminaban las oraciones del viernes en la ciudad de mayoría musulmana suní. (AFP)

El grupo Hizbulá está inmerso desde hace meses en la guerra de Siria junto al régimen de Assad contra los rebeldes. Los rivales del presidente le acusan de haber llevado al país a una ola de violencia que ha afectado a su propia fortaleza.

Buscan una lucha sectaria

El partido chií, que acusó a los extremistas suníes de haber cometido el ataque del pasado 15 de agosto que causó 27 muertos y 336 heridos en un feudo del grupo chií Hizbulá en Beirut, ha vinculado a estos últimos al atentado de Trípoli. Explican en un comunicado que eran parte de un "plan para hundir el Líbano en medio del caos y la destrucción".

Trípoli es escenario de enfrentamientos entre suníes, que en su mayoría apoyan la rebelión siria, y alauíes (una rama del chiísmo) que apoyan al régimen de Bashar al Assad.

"Los rebeldes no quieren que los libaneses vivan en paz ni un minuto, quieren que la máquina de matar acabe con la vida de personas inocentes en todo el Líbano", respondieron Saad Hariri, ex primer ministro suní y rival de Hizbulá.

En el segundo atentado, afuera de la mezquita de al-Salam, estalló un automóvil con 100 kilogramos de explosivos que dejaron un cráter de cuatro metros de diámetro y 2.5 metros de profundidad. (Reuters)
Fuentes médicas y de seguridad dijeron que la cifra de muertos había aumentado a 42 hacia el final de la tarde. Cientos de personas resultaron heridas. Horas antes, la Cruz Roja libanesa dijo que hubo al menos 500 heridos. (Reuters)

De acuerdo con el jefe del Ejército libanés, Jean Kahwaji, la célula investigada "no incluye una región o una comunidad en particular, sino que busca provocar la lucha sectaria en diferentes regiones, tanto desde el punto de vista religioso como del político".

"Está claro que hay un deseo de provocar una guerra sectaria en el Líbano para desviar la atención de lo que está ocurriendo en Siria", ha asegurado Hilal Khachane, jefe del departamento de ciencias políticas de la Universidad Americana de Beirut.

Sin embargo, no cree que se produzca "el paso en el Líbano a una guerra sectaria, ya que no beneficiará a nadie", ha agregado. (El Mundo / Paris Match)

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