lunes, 8 de julio de 2013

18:38:00
EL CAIRO, 8 de julio.- Por lo menos 51 personas, en su gran mayoría simpatizantes islamistas, murieron y otras 435 resultaron heridas este lunes en Egipto en la jornada más cruenta desde el golpe militar del pasado miércoles, que ha disparado los temores al estallido de una confrontación civil.

Los sucesos, sobre los que los Hermanos Musulmanes y el Ejército ofrecen versiones opuestas, han aumentado la ya alta tensión y llevado al jeque de Al Azhar, la institución más prestigiosa del islam suní, Ahmed al Tayeb, a pedir un acuerdo de reconciliación "antes de que el país caiga en la guerra civil".

El presidente interino, Adli Mansur, colocado por los militares en sustitución del islamista Mohamed Mursi, ha formado una comisión judicial para investigar de urgencia los hechos, en los que murieron en su mayoría simpatizantes del presidente depuesto, frente al cuartel general de la Guardia Republicana en el barrio de Ciudad Naser, donde se cree que está retenido.

Los Hermanos Musulmanes muestran los cadáveres. Según su versión, el Ejército disparó contra ellos a la hora de la oración. (Reuters)

Según la versión del régimen castrense, los Hermanos Musulmanes intentaron meterse a sus cuarteles y los militares no tuvieron más remedio que disparar. (Reuters)

Para dar testimonio, un integrante de la Hermandad Musulmana fotografía a sus compañeros masacrados por el Ejército en el poder. Hay al menos 51 muertos y 435 heridos. (EPA)
También instó a los manifestantes a alejarse de "los centros vitales y las instalaciones militares" del país e insistió en que la seguridad nacional debe ser la prioridad para que el periodo transitorio termine lo antes posible.

Tras conocerse las dimensiones del drama, los Hermanos Musulmanes y su brazo político, el Partido Libertad y Justicia, emitieron sendos comunicados en los que acusaban a las fuerzas de seguridad de haber cometido una "masacre" y llamaban a los egipcios a lanzar una "intifada".

Egipcios lloran a un muerto. (Reuters)
Poco después, en una rueda de prensa desde la mezquita de la plaza Rabea Al Adauiya, donde se concentran a diario los defensores de Mursi, los islamistas presentaron vídeos y casquillos de bala para denunciar el papel del Ejército y la Policía.

"Este día jamás será borrado. Sólo dos veces se ha disparado contra el propio pueblo egipcio: Israel (en referencia a las guerras que libraron ambos países antes de firmar la paz en 1979) y ahora (el jefe del Ejército, Abdel Fatah) Al Sisi", dijo un portavoz de la Hermandad.

"Las milicias de Al Sisi quieren convertir Egipto en una nueva Siria", añadió.


Los Hermanos Musulmanes están dispuestos a morir por su causa. Este hombre se escribió en el brazo y la mano su nombre y el teléfono de sus papás, en caso de que lo maten. (Spiegel online)

La playera de un muerto con huecos de balas. (Reuters)

El director del hospital de campaña instalado en esa plaza, Hisham Ibrahim, aseguró que tuvieron que atender 400 casos en apenas tres horas, 150 por heridas de bala y otros 200 por impacto de balines.

El Ejército y el Ministerio de Interior convocaron por su parte una tensa rueda de prensa para dar su versión: sus fuerzas respondieron a un ataque de desconocidos con armas de fuego y bombas incendiarias contra el cuartel de la Guardia Republicana.

"Un grupo armado atacó el perímetro del cuartel. El personal encargado de la seguridad fue atacado con munición real y balines, mientras otros trepaban sobre los muros para arrojar desde allí piedras, cócteles molotov, explosivos y material pesado", señaló, al precisar que entre las víctimas mortales se encuentran dos policías y un oficial del Ejército.

Poco después de los incidentes, la tensión era palpable en el lugar de los hechos, donde se podían ver numerosos adoquines arrancados y un puñado de simpatizantes islamistas mostraban casquillos que atribuyen a soldados.
El Ejército que depuso al Presidente Morsi es el que está masacrando a los Hermanos Musulmanes. (DPA)
 

Mientras los enfrentamientos brutales se dan en la calle, rl presidente interino, Adli Mansur, convoca elecciones parlamentarias para febrero de 2014, a las que seguirán unas elecciones presidenciales, informa AP. (Foto AFP)

Miembros de la Hermandad Musulmana lloran a sus muertos.
 

La formación salafista fundamentalista Al Nur ha anunciado este lunes su retirada del proceso político abierto por el presidente interino, Adli Mansur, tras el golpe de Estado del pasado 3 de junio, lo que aumenta la probabilidad de una guerra civil.

En el extranjero, los partidarios del expresidente egipcio, Mohamed Mursi, subrayan su rechazo a la toma de poder por el Ejército. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha calificado este lunes de "inaceptable" el derrocamiento de Mursi y ha enfatizado que tanto Israel como Occidente no querían ver un Egipto poderoso. En la imagen de AFP, un hermano musulmán herido.

Gas lacrimógeno contra integrantes de la Hermandad Musulmana. El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, también ha reiterado sus críticas contra el derrocamiento del expresidente egipcio Mohamed Mursi y ha solicitado su "inmediata" liberación. "Se ha de evitar cualquier actitud que pueda arrastrar a Egipto hacia la confrontación. Esperamos que todos los políticos, Mursi y el primer ministro (Hisham Kandil) en primer lugar, sean inmediatamente liberados", ha dicho.(AFP)

Las fuerzas de seguridad han cerrado todos los accesos a la vecina plaza y Efe pudo observar cómo los soldados apuntaban sus rifles contra los partidarios de Mursi que protestaban la medida y gritaban "Alá es el más grande" con los brazos en alto.

"Estoy aquí por lo que pasó anoche. Llevo más de una hora intentando entrar y nos lo impiden", señaló Shihab Badereldin. Cerca suyo, Tarek (baja la voz al acercarse la Policía y rehúsa dar su apellido) sentencia: "Escuché en la radio lo que pasó y vine. Es como en el régimen de Hosni Mubarak".

Los protagonistas: el presidente interino, Adli Mansur (recuadro abajo izq.) fue impuesto tras el golpe de Estado del pasado 3 de junio por el que realmente manda hoy en Egipto, el jefe del Ejército, Abdelfatá al Sisi (recuadro arriba izq.). El derrocado Mohamed Mursi (recuadro arribader.) es para unos, un tirano; para otros, el presidente constitucional. Además, el partido salafista Al Nur, que rompió hoy con el interino Adli Mansur, rechaza a Bahaa el Din (recuadro abajo der.) como primer ministro interino, así como al líder del Frente de Salvación Nacional, Mohamed El Baradei (foto principal), como candidato más probable para el cargo de viceprimer ministro. Ambos habían sido señalados horas antes como posibles candidatos de consenso.


Los policías y soldados desplegados en línea golpeaban al unísono sus escudos protectores para advertir de su determinación. También aplicaban una estricta prohibición a los periodistas de grabar la sede de la Guardia Republicana y el despliegue de seguridad por tratarse de "zona militar".

En este contexto de creciente tensión, el principal partido salafista, Al Nur, llamó a un "diálogo nacional sincero" para la reconciliación, si bien uno de sus dirigentes confirmó a Efe que, tras las muertes de hoy, su formación se ha retirado del proceso político anunciado por los militares.

"Llamamos a imponer la voz de la razón y de la sabiduría y a empezar directamente un diálogo nacional sincero para empezar una reconciliación verdadera", aseguró en un comunicado.

Por otra parte, la Fiscalía ordenó este lunes cerrar y precintar la sede del brazo político de los Hermanos Musulmanes en el centro de la capital, tras hallar supuestamente armas en su interior, informó la televisión estatal egipcia. (EFE)

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