lunes, 27 de mayo de 2013

16:41:00
PEKÍN, 27 de mayo.- Un ciudadano chino que sufre una enfermedad mental vive desde hace 11 años en una jaula encerrado por su propia familia, después de que hubiese matado a golpes a un adolescente, informa este lunes un periódico del citado país, que publica fotos del individuo.

Wu Yuanhong, de 42 años, aparece en las imágenes sentado sobre unas mantas, en ropa interior y sujeto por cadenas en sus pies.

Al hombre se le diagnosticó esquizofrenia con 15 años, según el rotativo «Xinxi Ribao», que añade que golpeó hasta la muerte a un chico de 13 años hace ahora doce años, en 2001. Al año siguiente, las autoridades de la provincia de Jiangxi (en el sureste) lo dejaron en libertad, al considerar que el joven no era responsable de sus actos a causa de su enfermedad, según la información publicada.

El enfermo llevó desde entonces unas esposas, pero como al andar por su pueblo de Ruichang «atemorizaba» a los vecinos, su madre decidió construirle su primera jaula, de la que consiguió escapar.
Wu Yuanhong tiene 42 años. Ha pasado más de una década atado por los tobillos con una cadena. Tampoco lleva pantalones y pasa todo el tiempo sentado sobre una montaña de mantas.



Su familia se esforzó entonces para construirle una estructura más sólida. «Puede que mi hijo esté loco, y que haya matado a golpes a otra persona, pero meterlo en una jaula con mis propias manos fue muy difícil para mí, como si me dieran una puñalada», contó su madre, Wang Muxiang, al citado periódico chino.

Muchos enfermos mentales no reciben el tratamiento adecuado en China, a causa de la ausencia de medios y de personal calificado, sobre todo en el campo. En 2010, no había más de 20.000 psiquiatras en este país de más de 1.300 millones de habitantes, según los datos del ministerio de Sanidad, citados por el «China Daily». Las autoridades estiman que hay más de 16 millones de enfermos mentales graves en toda China. (AFP)